09 marzo 2013

Ikea en Villa Rotonda_E.1

Primera entrega de Proyectos IV 
La entrega consistía en amueblar la Villa Rotonda de Palladio, en Vicenza, con muebles de Ikea para un número impar de familias o de personas. Se trataba de entender el espacio que cada persona necesita para moverse en su vida cotidiana, cómo conseguir intimidad en un espacio compartido y reflexionar sobre la vivienda colectiva.
Yo elegí hacerlo para siete familias. 













05 marzo 2013

El Hormigón Tiene Sentimientos


Hoy llueve a mares. Dicen que nunca llueve a gusto de todos. Algunos adoran la lluvia mientras para otros un día lluvioso es equivalente a un mal día. Personalmente prefiero los días soleados pero la lluvia tampoco me desagrada. Cuando vives en un sitio en el que llueve el 90% de los días del año terminas por acostumbrarte al gris. El día que se van las nubes y aparece el cielo azul es motivo de celebración y momento en el que te planteas de qué color pintarán el cielo los niños del lugar.
               

¿Es tan malo el gris?

El gris es un color lleno de matices, a veces hasta ambiguo. El color de un día nublado y el color del hormigón.

Norman Foster dice que no le gusta el hormigón porque se moja y se ensucia, no mantiene una imagen constante en el tiempo. Sin embargo, ¿no es precisamente esa la belleza de la vida y de la arquitectura?  Los pequeños matices y el paso del tiempo forman el carácter de una persona y determinan la imagen de un edificio.  

Cuando llueve, el hormigón se moja, aparecen las lágrimas, las manchas, los contrastes. Aparece sobre él el paso del tiempo: por la prolongación de las manchas se puede saber cuánto tiempo lleva lloviendo. Una vez que las manchas se secan no llegan a desaparecer del todo, el agua deja un residuo en el hormigón que pasa de ser parte del edificio.         
                                 
No podemos evitar el paso del tiempo porque es intrínseco a nuestra existencia. Por lo tanto, ¿no deberíamos asumirlo y disfrutar del camino? ¿Recordar que ha llovido pero aprender a secarnos? ¿Asumir las manchas que deja el agua y, sencillamente, aceptar el paso del tiempo con sus cambios?